Por su interés, reproducimos el artículo de «Mundo Negro» que, con el mismo título se puede ver en https://mundonegro.es/70-000-2/ en el que habla de las consecuencias de la emigración para lo países de origen. Se estima que salen de África 70.000 profesionales formados cada año, para ponerse al servicio de otras economías que pagan mejor. Esta es otra forma de robo a los países empobrecidos.
«…La mentira fundacional
Lo que une a muchos de esos migrantes, estén más o menos formados, vayan donde vayan, es la explicación de su viaje. La he escuchado muchas veces en boca de los candidatos a la migración y se la sigo escuchando a hombres que llevan años viviendo en Europa. Todos sueñan con un sitio, y no es Europa: es su pueblo. En algunos casos sueñan con él de forma literal y recurrente antes de levantarse y volver de nuevo al trabajo. La imagen del pueblo está cada vez más lejana, vinculada a una niñez feliz que se idealiza con el paso del tiempo. «Quiero ir a Europa, ganar dinero y volver a mi casa». Digo que es la mentira fundacional de los migrantes, porque casi nunca llega a cumplirse. El paso de los años les va a separar del país de origen, incluso de su familia, en una distancia que empieza siendo física y que luego va cobrando otros matices. Solos, ocupados y enfrentándose a peticiones constantes de dinero, la vida de muchos de estos africanos es lejana a la omnipotencia familiar que sus familiares imaginan…»
