Desde AFAVI contemplamos con inmenso dolor los dramáticos acontecimientos vividos en la frontera de Ceuta. Cada vida perdida en el mar nos conmueve profundamente y nos interpela como sociedad.
Hoy lloramos con las familias de quienes han fallecido, abrazamos en el corazón a quienes permanecen desaparecidos y nos sentimos especialmente cercanos a todas las personas heridas, rescatadas o atrapadas en una situación de extrema vulnerabilidad.
Ante el sufrimiento humano no caben el silencio, la indiferencia ni la utilización política del dolor.
Las personas no son cifras. No son estadísticas. No son instrumentos de confrontación. Son seres humanos, portadores de una dignidad inviolable que nadie puede arrebatarles.
Como entidad inspirada en el Evangelio y en el carisma vicenciano, alzamos nuestra voz para recordar que toda respuesta a una crisis migratoria debe situar siempre a la persona en el centro.
Por ello:
📌Defendemos el respeto absoluto a los Derechos Humanos.
📌Reclamamos vías legales y seguras que eviten que el mar siga convirtiéndose en una tumba para quienes solo buscan vivir con dignidad.
📌Exigimos una respuesta humanitaria, coordinada y valiente, capaz de proteger la vida por encima de cualquier interés político o estratégico.
📌Rechazamos con firmeza cualquier discurso que siembre miedo, odio o deshumanización hacia las personas migrantes y refugiadas.
La grandeza de una sociedad no se mide por la fortaleza de sus fronteras, sino por la humanidad con la que trata a quienes llaman a sus puertas.
🔥Hoy más que nunca afirmamos que la solidaridad no puede naufragar, la compasión no puede rendirse y la dignidad humana jamás puede negociarse.
Fieles al espíritu de San Vicente de Paúl y Santa. Luisa de Marillac, renovamos nuestro compromiso de seguir caminando junto a quienes más sufren, convencidos de que en cada persona vulnerable encontramos el rostro de Cristo y una llamada urgente a construir una sociedad + fraterna, + justa y + humana.
